Inicio > Sin categoría > El emperador que nunca dejó de serlo

El emperador que nunca dejó de serlo

La crítica literaria alaba el libro de “El Emperador“, de Ryszard Kapuscinski,  y lo tilda en la mayoría de textos valorativos como “extraordinario“. Y no es para menos. El trabajo del periodista polaco en esta obra es sencillamente sublime. He de confesar que antes de comenzar la lectura desconocía quién era el emperador Haile Selassie de Etiopía, por lo que la singularidad del personaje me despertaba la curiosidad conforme avanzaba entre las páginas del libro.

Cada noche me dedicaba a escuchar a los que habían conocido la corte del Emperador […] Los visitaba al caer la noche y para ello tenía que cambiar de coche y de disfraz varias veces. Los etíopes, que son muy desconfiados, no querían creer en la sinceridad de mis intenciones: tratar de encontrar el mundo barrido por las ametralladoras de la IV División”

Este fragmento de texto, sacado de la introducción del libro “El Emperador“, refleja muy bien el método que empleó Kapuscinski para realizar esta obra. Se entrevistó con aquellos cortesanos que tuvieron contacto con el emperador Selassie cuando éste reinaba y que todavía seguían vivos. Bajo mi punto de vista, es algo parecido al trabajo previo a una biografía de algún fallecido que, en vida, fue protagonista de acontecimientos relevantes. Sin embargo, ese aparentemente sencillo trabajo estuvo lleno de dificultades. En un país como la Etiopía de finales de los setenta, en plena guerra civil, cualquier extraño era un sospechoso a los ojos de la autoridad. Sin embargo, el polaco se las arregló como pudo, hasta disfrazándose como bien dice él, para llegar a todas las personas posibles que sirvieron a Selassie.

Y el resultado de ello es un collage, un rompecabezas donde las piezas son todos y cada uno de los testimonios que Kapsucinski recoge en Etiopía. Un puzzle que, una vez completo, esboza un retrato veraz y creíble de uno de los dictadores más influyentes de la historia, que en vida no parecía ser consciente de todo lo que le rodeaba. A su vez, también es una radiografía de la Etiopía de antaño, un país donde la pesadilla estaba presente en cualquier rincón de sus calles.

Desde el punto de vista periodístico es, sin duda, una obra maestra en cuanto a estilo e investigación. Una obra que, aunque pesada, es muy recomendable.

Anuncios
Categorías:Sin categoría
  1. Aún no hay comentarios.
  1. 1 junio 2010 en 0:29

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: